Analizar las patologías orales y maxilofaciales que padecieron en su día algunos de los protagonistas que formaron parte de las más de 2.000 obras de Francisco de Goya, es lo que hacen Florencio e Isidoro Monje Gil a través del libro ‘La pintura de Goya y las deformidades dentofaciales’, del que son co-autores y que ha sido presentado en la tarde-noche de este martes en la Sala de las Autonomías del Parlamento de Extremadura.
Y es que, aunque parezca mentira, la trayectoria pictórico-vital del genio aragonés hace que el lector descubra el indiscutible talento de uno de los artistas que mejor ha sabido expresar en el rostro humano la imagen del sufrimiento, unas dolencias que a pesar del paso del tiempo se siguen repitiendo en los ciudadanos del siglo XXI, con la diferencia de que esas patologías que “eran una carga” en el pasado, ahora “tienen solución” ofreciendo calidad de vida a quienes la padecen.
La publicación ha sido presentada por el reconocido escritor extremeño Jesús Sánchez Adalid, quien además de los autores de la obra, ha estado acompañado por la vicepresidenta de la Cámara autonómica, Consuelo Rodríguez Píriz. No obstante, también han estado presentes las consejeras de Salud y Política Social, Jerónima Sayagués, y de Educación y Cultura, Trinidad Nogales; el secretario general del PSOE de Extremadura y expresidente extremeño, Guillermo Fernández Vara; y los concejales de Cultura y Educación, Ángel Pelayo y Francisco Robustillo, respectivamente.
Asimismo, es un libro que sorprende desde el inicio, cuando se observa en la portada las oscuras y evocadoras imágenes de Goya unidas en su título a una especialidad médica tan concreta como es el estudio de las deformidades dentofaciales. Florencio Monje Gil, quien se ha reconocido así mismo como una "apasionado" del gran artista aragonés, ha destacado que Goya fue un producto “genuinamente español”, a pesar de haber sido un hombre “muy liberal” y su españolismo se vio representado en cada uno de sus cuadros, desde la tauromaquia hasta las pinturas negras, los retratos o anticipándose al impresionismo.
De este modo, esta publicación, en la que se conjugan disciplinas tan dispares como el arte, la medicina o la historia, es "un cúmulo de casualidades y anécdotas". Está editada por Lunwerg, S.L. que en su edición incluye una parte en inglés, es decir, se trata de una versión bilingüe, teniendo en cuenta que en EE.UU. sólo un 3% de las publicaciones no se publican en este idioma, por lo que con ello se amplían también las posibilidades comerciales de la propia editorial.
Además, tal y como ha explicado Isidro Monje Gil, todos los beneficios íntegros de la obra, que ha contado con la colaboración de la Asamblea de Extremadura, la Diputación de Badajoz y la Consejería de Salud del Gobierno regional, serán destinados a la Fundación para el Estudio y Desarrollo de la Implantología, Cirugía Oral y Maxilofacial (FEDICOM).
"El mayor reto era hacer una obra divulgativa donde el mensaje es sencillo y claro", por lo que puede ser considerada por el interés general de la ciudadanía, desde gente especializada en Medicina o Arte, hasta el "lector anárquico impulsivo", sentenció.
Nace de la "curiosidad" de los autores.
Por su parte, Jesús Sánchez Adalid ha asegurado que le ha "sorprendido" mucho este libro. "Me ha parecido muy interesante y he aprendido mucho, porque hay un montón de datos y conceptos que desconocía", remarcó. A su entender, nace de la "curiosidad" de los autores que "se han preocupado" en ir visitando distintos museos en los que hay obras de Goya, analizándolas al dedillo para después incorporarlas al mismo.
En esta publicación, que se puede considerar "de consulta", se "mezcla" la medicina con la pintura, y en medio de todo eso se encuentra él mismo como "novelista". El autor extremeño ha reconocido estar "muy familiarizado" con este tipo de libros porque los monográficos son muy utilizados por los escritores de novelas históricas "los necesitamos para ilustrarnos" a la hora de hacer un trabajo.
En este sentido, ha hecho hincapié en la "utilidad" de este libro porque es "muy ilustrativo", teniendo en cuenta que muestra los cuadros de Goya en el que se hacían realidad las deformaciones y las patologías dentofaciales que padecían las personas en aquella época, hasta llegar a la fealdad más absoluta, algo que en aquella época se relacionaba con la brujería. Todo esto, "nos ayuda a describirlos si tuviéramos que incorporarlos a las novelas históricas", apuntó.
"A mí, lo que me admira de este libro es que se puedan unir de forma tan adecuada y tan bien hecha dos disciplinas que son tan distintas: el arte y la ciencia", insistió Sánchez Adalid, quien ha mostrado su deseo con que esta publicación se incorpore en las bibliotecas.